¿Qué son los pulgones?
Los pulgones son insectos de cuerpo blando, de apenas 1-3 mm, que pueden presentarse en distintos colores: verde, negro, amarillo, marrón o gris. Se congregan en colonias densas sobre los brotes tiernos, los tallos jóvenes y el envés de las hojas, donde clavan su aparato bucal para succionar la savia de la planta.
Aunque son más comunes en el exterior, también pueden afectar a las plantas de interior, especialmente si entran por ventanas abiertas, en plantas nuevas traídas del exterior o mediante macetas contaminadas. Su reproducción es extraordinariamente rápida: en condiciones favorables, una hembra puede reproducirse de forma asexual (sin macho) y dar lugar a decenas de crías en pocos días.
Cómo identificar la presencia de pulgones
Reconocer un ataque de pulgones a tiempo es fácil si sabes qué buscar:
- Colonias de insectos diminutos (verdes, negros o amarillos) en brotes y tallos tiernos
- Sustancia pegajosa y brillante sobre las hojas (melaza o honeydew): el excremento azucarado de los pulgones
- Fumagina: moho negro que crece sobre la melaza, dando a las hojas un aspecto sucio y oscuro
- Hojas jóvenes rizadas, deformadas o enrolladas
- Crecimiento raquítico de los brotes nuevos
- Hormigas subiendo y bajando por el tallo (se alimentan de la melaza y protegen a los pulgones)
Tratamiento paso a paso
Actuar rápido es clave porque los pulgones se multiplican muy deprisa. Combina varios métodos para lograr mejores resultados:
- Eliminación manual. Para infestaciones leves, aplasta los pulgones directamente con los dedos o con un algodón húmedo. Es tedioso pero muy efectivo cuando la colonia es pequeña. Presta especial atención a los brotes nuevos y al envés de las hojas.
- Chorro de agua fuerte. Lleva la planta al fregadero o al baño y aplica un chorro de agua fría sobre las zonas afectadas. La presión del agua derriba y mata a los pulgones. Repite cada 2-3 días durante una semana.
- Pulverización con jabón diluido. Mezcla 1 cucharadita de jabón de fregar (sin lejía ni perfume fuerte) en 1 litro de agua. Pulveriza directamente sobre los pulgones. El jabón deshidrata y mata a los insectos por contacto. Aplica cada 3-4 días durante 2 semanas.
- Aceite de neem para infestaciones graves. Diluye 5 ml de aceite de neem con unas gotas de jabón en 1 litro de agua. El neem tiene propiedades insecticidas y repelentes, e interrumpe el ciclo reproductivo de los pulgones. Aplica una vez por semana durante un mes.
Enemigos naturales de los pulgones
En el jardín o en invernaderos, los pulgones tienen numerosos depredadores naturales que los mantienen bajo control:
- Mariquitas: tanto los adultos como sus larvas son voraces depredadores de pulgones. Una sola larva puede consumir varios cientos de pulgones durante su desarrollo.
- Crisopas (Chrysoperla): sus larvas son conocidas como "leones de los pulgones" por su apetito voraz.
- Avispitas parasitoides (Aphidius): ponen sus huevos dentro del pulgón, que queda momificado.
En interiores, estos métodos biológicos no son prácticos, pero si tienes un invernadero o balcón, puedes adquirir depredadores en tiendas especializadas de control biológico.
Consejos de prevención
- Inspecciona las plantas nuevas antes de introducirlas en casa. Revisa cuidadosamente brotes y tallos.
- Evita el abono excesivo con nitrógeno. Los brotes tiernos y suculentos atraen especialmente a los pulgones. Un abonado equilibrado reduce el riesgo.
- Revisa regularmente el envés de las hojas y los brotes, especialmente en primavera y verano cuando la reproducción es más activa.
- Aísla plantas afectadas del resto en cuanto detectes la presencia de pulgones.
- Coloca plantas repelentes cerca: la albahaca, la lavanda y las caléndulas tienen propiedades repelentes frente a los pulgones.